Powered By Blogger

TRANSTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD


El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es el problema de salud mental diagnosticado con más frecuencia en niños. Se identifica en un 3-5% de niños en edad escolar y es más frecuente en varones. A menudo, los niños con este trastorno son incapaces de prestar atención a una tarea concreta durante un período prolongado, suelen ser hiperactivos o inquietos y, en general, son desorganizados e impulsivos. Algunos niños con TDAH presentan sobre todo problemas para mantener la atención, otros son primordialmente hiperactivos e impulsivos y otros tienen problemas en ambas áreas. En ocasiones, sacan malas

notas en la escuela y son lentos para desarrollar habilidades sociales.


Diagnóstico

Los síntomas persisten durante al menos 6 meses:


¨ No parece escuchar.

¨ Se olvida de las cosas.

¨ Manifiesta dificultades para seguir instrucciones.

¨ Tiene dificultades para prestar atención.

¨ Se distrae con facilidad.

¨ Parece desorganizado.

¨ No para quieto.

¨ Está inquieto.

¨ Le es difícil jugar tranquilamente.

¨ Interrumpe a los demás.

¨ Se levanta cuando no debe.

¨ Habla demasiado.

DIAGNÓSTICO
Los niños en los que se establece el diagnóstico de TDAH han de presentar varios de los signos y síntomas mencionados hasta un grado considerado como “perjudicial” y con una frecuencia mucho mayor de lo que predecible para su edad y nivel de maduración.


Tratamiento

El diagnóstico de este trastorno ha de basarse en una valoración minuciosa para excluir otras posibles causas de las dificultades del niño, lo que incluye información a partir de su familia y maestros y una evaluación por parte de profesionales de asistencia sanitaria, incluyendo habitualmente un pediatra, un psiquiatra infantil y un psicólogo infantil. La valoración requerirá varias horas y múltiples visitas al médico.

TRATAMIENTOS

Una vez establecido el diagnóstico, se dispone de diversas opciones de tratamiento, incluyendo tratamiento conductual, programas de educación especial y medicación.


Padres y maestros han de tomar parte en el tratamiento del niño con un refuerzo

positivo de las buenas conductas, animándole y siendo tajantes en lo que atañe a lo considerado inaceptable. También es efectiva la atención adicional prestada por parte de sus maestros o un menor número de alumnos por clase.


Hasta un 70-80% de niños con TDAH responde a la medicación estimulante, que con frecuencia da lugar a una rápida mejora de los síntomas. Este tipo de medicación contribuye a frenar las conductas impulsivas e hiperactivas, lo que permite al niño concentrarse y aprender. La medicación “estimulante” suele ser bien tolerada y apenas origina efectos secundarios. Los niños que siguen dicho tratamiento no corren mayor riesgo de volverse drogodependientes más adelante.

La identificación, diagnóstico y tratamiento precoces ayudarán a que los niños

afectados puedan desarrollar todo su potencial.

TRASTORNOS DEL DESARROLLO DE LA ATENCIÓN, LA PERCEPCIÓN Y LA MEMORIA

Aunque ni la atención, ni la percepción, ni la memoria se encuentran de manera aislada; pero en las diferentes formas del desarrollo psicopatologico, es posible discernir el defecto, la hipertrofia, y la desviación de cada uno de estas funciones.
TRASTORNOS DE LA ATENCIÓN
El Déficit de Atención se piensa que el déficit de atención es el principal signo del trastorno de atención, caracterizado en parte por: la distracción, la dificultad para seguir instrucciones, la dificultad para mantener la atención en una tarea impuesta, el no atender, la impulsividad,
y la imprudencia.
Las dificultades para mantener la atención y la impulsividad pueden impedir la adquisición de conceptos, el aprendizaje de estrategias, y la motivación.
A pesar de la confianza con que se diagnostica habitualmente el trastorno por déficit de atención, existen muchas dudas acerca de la homogeneidad y las distinciones categóricas de este trastorno. El diagnostico debe hacerse con mucha cautela en aquellos niños menores de 5 anos.
La excesiva atención
La Hipervigilancia y una elevada atención ocurren en situaciones que involucran un miedo focalizado (mirando una película de horror), los terrores nocturnos, las condiciones paranoicas (raro en la niñez), y en algunos estados de esquizofrenia aguda. La excesiva atención puede asociarse a las ilusiones perceptoras; por ejemplo, el niño ansioso o fóbico que confunde un crujido nocturno con el acercamiento de un intruso.
TRASTORNOS EN LA PERCEPCIÓN
Las percepciones falsas independientes de realidad
Las percepciones falsas independientes toman la forma de alucinaciones o pseudoalucinaciones. Una alucinación es una percepción que no tiene ninguna base en la realidad objetiva. La alucinación varia según la modalidad sensorial; forma (de amorfa a organizada); intensidad (fuerte o suave); claridad (vago o claro); situación espacial (interna o externa, cercana o lejana); y grado de convicción o urgencia que conllevan.
Las crisis epilépticas y las lesiones en el lóbulo temporal pueden asociarse con la formación de alucinaciones auditivas, olfativas, o viscerales.
El delirio es típicamente asociado con alucinaciones visuales, auditivas, o cutáneas. Las lesiones cerebrales pueden asociarse con intensas, complejas alucinaciones, y con fenómenos raros como las alucinaciones negativas, las distorsiones de la imagen del cuerpo y despersonalización.
Las alucinaciones que son el resultado de la ingestión de alucinógenos son asociadas con profundas distorsiones de la percepción sensorial y la experiencia afectiva y consecuentemente con traumáticas "escenas retrospectivas" de intrusivos recuerdos del estado imaginario.
La esquizofrenia se asocia típicamente con las desagradables alucinaciones auditivas que surgen de las distorsiones perceptores amorfas y toman la forma de conversaciones, ordenes, comentarios de las acciones del sujeto, o haciendo eco de sus pensamientos.
En los estados paranoicos, las alucinaciones auditivas tienden a ser acusatorias, degradando, controlando, o loando la naturaleza y la consistencia con las creencias del paciente.
A veces se encuentran desorganizadas alucinaciones visuales y auditivas en la manía; considerando que en la melancolía, alucinaciones depresivas (relativamente raro en la adolescencia) son consistentes con la prevalencia de culpa y autodegradación.
La pseudo-alucianciones son experimentadas en forma de pensamientos internos o imágenes. Las pseudoalucinaciones son menos convincentes que las verdaderas alucinaciones, y tienen un contenido relacionado directamente con la dificultad psíquica del individuo. Por ejemplo, un adolescente sexualmente traumatizado puede tener recuerdos recurrentes ("escenas retrospectivas") de ser atacado sexualmente, acompañándolo con conversaciones e imaginaciones visuales.
Las pseudoalucinaciones son comunes en las psicosis histéricas, los trastornos
disóciatelos, y trastornos por estrés postraumático.
Las percepciones falsas dependientes de la realidad
Una ilusión es una sensación obtenida por una interpretación falsa, es decir, una percepción errónea de una experiencia real. Las ilusiones auditivas y visuales son características de los estados emocionales intensos (la conversión religiosa) y la depravación física (hambre, sed, o fatiga).
Se encuentran también en el delirio, la intoxicación (sobre todo con los alucinógenos), la Epilepsia, la histeria, y las condiciones de psicopatía agudas. Los fenómenos de despersonalización, des realización, distorsión de la imagen de cuerpo, y alteración del sentido de tiempo son normalmente asociados con la ansiedad en la adolescencia pero también se encuentran en la intoxicación con alucinógenos y en la epilepsia, la histeria, los estados disóciatelos, y las psicosis.
TRASTORNOS DE LA MEMORIA
Los trastornos de memoria en los niños pueden ser fruto de la inhibición del recuerdo semántico y deterioro de la codificación como consecuencia de un traumatismo craneal, de un obstáculo en la recuperación de la memoria autobiográfica en un trastorno por estrés postraumático.
La relación intrínseca entre la atención, la percepción, la esquematización, y la memoria sugieren que el deterioro en una variedad de procesos cognitivos puede afectar la memoria. Así, la valoración clínica de la memoria en un niño requiere un amplio perfil de desarrollo que incluye el desarrollo cognitivo, la experiencia personal, la dinámica familiar, y el ambiente escolar.
El trastorno de memoria puede estar presente en cualquiera de los dominios de la memoria.
La imposibilidad para contar la historia sobre un suceso aplastante puede agravar los efectos de trauma psicológico. Si el niño no puede hablar sobre la experiencia que le ha asustado, esto puede presentar un riesgo de trastorno nervioso postraumático. La represión se ha atribuido, hipotéticamente, a la automatización de supresión consciente, codificando lo que ha ocurrido, pero bloqueándose la recuperación. El estado mental del sujeto en el momento de la codificación puede influir en la accesibilidad mas tarde a la recuperacion.

TRASTORNOS DE APRENDIZAJE


¿Cómo se evalúan los trastornos del aprendizaje?


Las señales de los trastornos del aprendizaje pueden ser identificadas por los padres o profesores cuando el niño tiene continuamente dificultades con todas o cualquiera de las siguientes actividades:

  • Lectura, ortografía, escritura o para completar problemas matemáticos.
  • Comprender o seguir instrucciones.
  • Distinguir la derecha de la izquierda.
  • Invertir las letras o números (confunde la "b" y la "d" o el 12 y el 21).
La evaluación exhaustiva por profesionales de la educación y la salud mental  incluye exámenes psicopedagógicos, psicológicos, así como hablar con el niño y con los padres. La evaluación exhaustiva identifica si el niño tiene o no tiene un trastorno del aprendizaje así como los puntos fuertes y débiles del aprendizaje. Los resultados de la evaluación se utilizan para determinar las necesidades educativas, identificar la mejor escuela, determinar las acciones a seguir para ayudar con la distracción o hiperactividad, y los posibles beneficios de cualquier terapia adicional como la logopedia o la psicoterapia familiar para aumentar al máximo el potencial de aprendizaje y la calidad de vida del niño.

¿Cuáles son los síntomas de los trastornos del aprendizaje?



  • Trastorno de lectura
    Existe un trastorno de lectura cuando un niño lee por debajo del nivel esperado dada su edad, grado escolar e inteligencia. Los niños que tienen un trastorno de lectura leen despacio y tienen dificultades para entender lo que leen. Pueden tener dificultades para reconocer las palabras y confunden palabras que parecen similares. El trastorno de lectura se llama algunas veces dislexia.  
  • Trastorno para las matemáticas
    Existe un trastorno para las matemáticas cuando un niño tiene problemas con las habilidades relacionadas con los números, como contar, copiar los números correctamente, sumar y llevar números, aprender las tablas de multiplicar, reconocer los signos matemáticos y comprender las operaciones matemáticas. 
  • Trastorno de expresión escrita
    Existe un trastorno de expresión escrita cuando un niño tiene dificultades con las habilidades de escritura, como la comprensión de la gramática y la puntuación, ortografía, organización de párrafos, o para componer información escrita. A menudo estos niños no tienen buenas habilidades para escribir a mano.

¿A quiénes afectan los trastornos del aprendizaje?


Del diez al 30 por ciento de los niños tienen trastornos del aprendizaje. Se calcula que los trastornos para las matemáticas afectan al 1 por ciento de los niños en edad escolar. Los trastornos de lectura son más comunes en hijos de padres que experimentaron un trastorno del aprendizaje. Hay más probabilidades de que se les diagnostique un trastorno de lectura a los niños que a las niñas.

La predisposición genética, los problemas durante el embarazo, el nacimiento o la infancia temprana, así como otras condiciones médicas pueden estar asociados con la causa de los trastornos del aprendizaje.

¿Qué causa los trastornos del aprendizaje?


Se cree que los trastornos del aprendizaje se producen a causa de una anomalía en el sistema nervioso, ya sea en la estructura del cerebro o en el funcionamiento de las sustancias químicas del cerebro. La diferencia en el sistema nervioso provoca que el niño que tiene un trastorno del aprendizaje reciba, procese o comunique la información de una forma diferente.